Un racó en el que es permet somiar. Tanca els ulls i estén les ales...

dimecres, 1 d’abril de 2015

El clan de los seres mágicos

Se oye el tintineo de un cascabel o quizá sea el batir de unas alas.
Entre algodones, el centelleo de una estrella o tal vez el rastro de un cometa.
Son seres mágicos, esos que padecen de insomnio y duermen de día encima la tinta del papel.
Sobre los adoquines, las huellas del monstruo nocturno junto a las pisadas de algún pájaro malherido que impregnan el asfalto humeante de una noche de verano.
La luz del faro en la noche más oscura da esa intimidad precisa para los besos clandestinos.
Una hoja rasgada, vuelta a empezar.
Se frotan los ojos. Será por el destello del marfil del unicornio o puede que las chispas de la varita mágica, que uno guarda en el bolsillo siempre por si acaso.
El movimiento ágil y frágil de la bailarina que ahora se sumerge en el estanque del parque hasta confundirse con los nenúfares.
Al fondo, un enorme elefante les recuerda que van por buen camino a la vez que augura suerte, la que se precisa fuera de este lugar, pues aquí están salvados.
A todas éstas, la vista del búho olvidadizo que de noche todo lo divisa pero que mañana no recordará nada. Aunque no importa, la noche es joven y está en poder de los soñadores, esos personajes mágicos que no necesitan atrezo. Sólo les hace falta aquello que únicamente tienen los niños viejos: la imaginación.
Reposa ahora la pluma en el buró. Se esconden los duendes burlones tras los árboles.
Es hermoso tener un secreto a buen recaudo. El más grande privilegio: formar parte del clan de los seres mágicos.


2 comentaris:

  1. A la matinada somnies en éssers impossibles i et despertes cridant noms que no et poden venir a socórrer.

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    1. L'innesperat i sempre sorprenent món dels somnis...

      Mil gràcies, Xavier.

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